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II PARTE: Desde el 2008 se les cayó el teatro.



*Julián Domínguez López Portillo confesó en el 2011 que, desde el 2008, se dio por concluida la reconstrucción por el Stan.
  
“Hasta las verdades más claras
pueden volverse más claras aún” 
Séneca



“En enero de 2008, el gobierno estatal tomó la decisión de dar por finalizada la operación de la Comisión Especial de Reconstrucción, en virtud de que quedaba el tres por ciento para cumplir con el plan original y las obras no contempladas serían atendidas por los programas operativos normales de cada una de las dependencias” confesó Julián Domínguez López Portillo, ex titular de la Comisión Especial de Reconstrucción de los Daños del Huracán Stan del gobierno sabinista, el 13 de mayo del 2011. (“La reconstrucción de Pablo sin plan”; Rafael Victorio/Cuarto Poder).

En realidad dijo una mentira: la comisión de reconstrucción se extinguió desde noviembre del 2007, según se puede apreciar en el periódico oficial de esa fecha, argumentando la administración que tal extinción se debió a que “había cumplido con la finalidad para la que fue creada”.





El periódico oficial y las declaraciones de López Portillo constituyeron en su momento, un rotundo desmentido a todo el discurso de Sabines en torno al tema de la reconstrucción.  Particularmente, al palabrerío y desplegados con cargo al presupuesto público que les ocupó los seis años de ese gobierno, y la cárcel para muchos de mis compañeros. 

Así, mientras los funcionarios de JSG argumentaban, para justificar su ineptitud,  “falta de planeación”, “obras inconclusas”López Portillo, uno de ellos,  les restregó que la base de los trabajos siempre fue el Plan de Reconstrucción original presentado ante el Congreso del Estado por la administración 2000-2006 “que incluía en su universo no sólo las obras propiamente de la reconstrucción de infraestructura dañada, sino también acciones implementadas para atender la emergencia, otorgar ayuda humanitaria, restablecer las comunicaciones básicas y brindar abasto”.

El comisionado sabinista informó que el organismo a su cargo hizo el seguimiento de las obras en proceso e incorporó obras que no fueron incluidas: "Esta comisión coordinó la ejecución de los programas, proyectos y acciones a cargo de las distintas instancias estatales, municipales y federales encaminadas a la reconstrucción, reactivación económica y social de las zonas afectadas del estado por Stan, así como las tareas de carácter preventivo que se implementaron”. También, mencionó que el organismo a su cargo, en su momento, "recogió cientos de demandas de comunidades que nos demostraron en recorridos con los damnificados, organizaciones sociales y con las propias autoridades municipales por las regiones Soconusco, Sierra, Istmo Costa y Frailesca que habían obras que no fueron consideras en el Plan de Reconstrucción original".

“El Plan de Reconstrucción original, diseñado por la administración anterior se cumplió en un 96.06 por ciento hasta enero del 2008” dijo categórico. Las palabras de este vocero confirmaron que al estar concluida la reconstrucción, la manipulación con que inundaron los medios de comunicación fue un burdo teatro montado por Sabines durante seis años para intentar que la gente mirara al pasado y cerrara los ojos a su incompetencia y corrupción.

El entonces comisionado también puso al descubierto que la reconstrucción no sólo fue una justificación para alimentar el macartismo encarnado en Juan Sabines, sino un tema de corrupción. El ex comisionado informó que “las obras no contempladas serían atendidas por los programas operativos normales de cada una de las dependencias” con lo que exhibió el gran robo, uno más de Sabines:  los préstamos por miles de millones de pesos, que solicitó para obtener más dinero con el pretexto del Stan, cuando su experto estaba asegurando que ya no se necesitaban más recursos. Este es parte del entramado que dejó a Chiapas sumido en el peor caos financiero que se recuerde y con deudas que hipotecan el futuro de los chiapanecos hasta por 30 años.

Es significativo que quien en su momento desenmascaró la burda maniobra política de Juan Sabines sobre la reconstrucción haya sido el funcionario que estaba encargado precisamente de ella. La reconstrucción quedó concluida, por decreto, desde el miércoles 28 de noviembre del 2007, y en los hechos, desde el 15 de enero del  2008. Todo lo demás fue manipulación y guerra sucia.


En las postrimerías del gobierno de Sabines, le mandé este interrogatorio que, por supuesto, jamás contestó:

¿Por qué decidiste hacer de la desgracia humana tu más preciada mercancía política?

¿Por qué si desde noviembre del 2007 extinguiste la Comisión Especial para la Reconstrucción con el argumento de que “había cumplido con la finalidad para la que fue creada” seguiste pidiendo dinero, incluso préstamos?

¿Por qué si terminaste la reconstrucción desde Noviembre del 2007, seguiste hablando de damnificados, obras inconclusas, defectuosas, etc?

¿Cómo es que seis años después de la contingencia y en el quinto y penúltimo año de tu gobierno, “descubres” que hay actos de mis ex colaboradores, que ameritan acción penal?

Explica por favor ¿por qué mi gobierno pudo concluir en un año, el 94% de los trabajos de la reconstrucción, y tú, en casi cinco años, no has podido con el restante 6%?

¿Cuáles son tus razones para que a las obras que por ignorancia llamas “inconclusas” y que en realidad son “en proceso”, no les hayas dado final a pesar de que declaraste concluida la reconstrucción casi desde el inicio de tu gobierno?

¿Qué hiciste con los más de 2 mil millones de pesos que te dejó mi administración para concluir los trabajos?

¿Por qué todavía, hasta hace muy poco -o quizá hoy- tienes  en esa cuenta, más de 400 millones sin ejercer?

¿Cuál es la razón por la que recientemente, de ese fondo, tuviste que devolver al gobierno federal más de 150 millones de pesos que no ejerciste?

¿Por qué, si como dices, la reconstrucción de la vivienda presenta vicios ocultos, dejaste que vencieran todas las fianzas que las empresas constructoras otorgaron,  precisamente para responder por esas fallas?

¿Sobre  qué bases legales y técnicas tu gobierno ignora el dictamen de la Auditoría Superior de la Federación, que observa  sólo el 1.7%, del programa de vivienda de la reconstrucción?

¿Cómo le hizo tu gobierno para observar el 100% de esos recursos, argumentando que no tuvo la documentación comprobatoria que la Auditoría Superior de la Federación sí tuvo?

Tú que requeriste hasta dos años para hacer únicamente 600 viviendas en tus Ciudades Rurales, ¿Qué autoridad moral tienes para cuestionar el colosal esfuerzo de las anteriores administraciones federal y estatal para desplegar casi 45 mil acciones de vivienda en un año y en medio de las peores condiciones?

¿Por qué te costó tanto entender que cuando una desgracia ocurre en el tránsito de dos administraciones, la que releva tiene la obligación jurídica, política y ética de continuar la reconstrucción?

¿Vas a sostener del principio al final de tu gobierno esta costosísima campaña en mi contra, que dilapida el dinero de los chiapanecos?, y finalmente,

¿Hasta cuándo me vas a seguir usando para desviar la atención a la opacidad, incompetencia, fracasos y pésimos resultados de tu gobierno?

Como dijera el inolvidable Isidro Aguilar López, ‘Patrullero 9-20’, “seguiremos informando”.

Pablo Salazar Mendiguchía


Carta de Pablo Salazar a Juan Sabines en 2007





Este lunes 4 de septiembre, el presidente Felipe Calderón estuvo en Chiapas para encabezar una reunión ante la llegada del huracán “Felix”. En tu intervención, hiciste aseveraciones relacionadas con el paso del huracán “Stan”, en 2005; todas ellas, producto de la desinformación, ignorancia o mala fe. En ninguna de las tres probabilidades sales bien parado. No quiero dejar pasar-como ya lo he hecho- la oportunidad, para hacerte las siguientes precisiones:

“Aún conociendo el curso y la fuerza del fenómeno (Stan), nunca nos sentamos, nunca nos reunimos para tomar acciones preventivas” En ese año, tú te desempeñabas como Presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez. La capital del estado nunca estuvo en la ruta del meteoro. Prueba de ello es que Tuxtla Gutiérrez, afortunadamente, no fue de los 41 municipios afectados. El mayor impacto se registró en el Soconusco, la Costa y la Sierra. Desde el 20 de septiembre de 2005(15 días antes del huracán), se activó el Plan de Contingencia y el Consejo Estatal de Protección Civil se instaló en la ciudad de Tapachula. Consecuentemente, por ser una problemática ajena a tu municipio, estuviste al margen de todo este proceso. Todo lo contrario de lo que pueden testimoniar los presidentes municipales, aún en funciones, de los municipios y regiones afectadas, quienes estuvieron activos ante la presencia del huracán “Rita” y de la tormenta tropical “Norma”. Me queda claro que estabas por esos días ya tan ocupado en tus actividades preelectorales, que la dimensión del evento te pasó de noche.

“El meteoro nos sorprendió prácticamente sin prevención alguna o por lo menos sin una coordinación estricta con la federación y mucho menos interestatal”. Como ex diputado local y ahora como gobernador, deberías de saber que por ley, el Consejo Estatal de Protección Civil se constituye por las instancias estatales con participación de las entidades federales. Como se aprecia, desconoces lo que hasta en una hemeroteca puede indagarse: el 27 de septiembre, mucho antes de “Stan”, la Coordinación General de protección Civil de la Secretaría de Gobernación, mediante los boletines números 221 y 224, emitió la Declaratoria de Emergencia para los primeros 12 municipios afectados. En la emergencia, hubo mucho más que una coordinación: se constituyó un Centro Único de Mando con dependencias importantísimas como la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional.

“El saldo, cientos de muertos”. El dato que te proporcionaron no pertenece a Chiapas sino a Guatemala. El mismo fenómeno que afectó al territorio mesoamericano común tuvo, en efecto, en el vecino país, 650 muertos; en Chiapas, se registraron 82 decesos en el universo de 92 mil personas trasladadas a refugios temporales y 45 mil familias afectadas. Puedes verificar esta información en la Fiscalía General del Estado, esa dependencia fue la responsable de practicar las diligencias correspondientes, tanto para declarar la defunción como la desaparición de cada uno de los casos reportados. Precisamente, la intensa labor de prevención desarrollada, durante días previos al golpe del huracán “Stan”, hizo la diferencia entre el número de víctimas humanas en un país y otro.

“Una reconstrucción improvisada, lenta y llena de sospechas, no se hizo ni una reunión previa, ni un recuento adecuado de los daños”. Asombrosamente, descalificas el trabajo honrado y altamente profesional de colaboradores del presidente Calderón como Josefina Vázquez Mota, hoy Secretaria de Educación y, en 2006, Comisionada por el Gobierno Federal para los trabajos de reconstrucción en Chiapas. La secretaria Vázquez Mota, prácticamente trasladó su residencia a la costa de Chiapas, antes, durante y después de la tragedia. Qué decir del heroico trabajo de las fuerzas armadas, tanto del Ejército mexicano como de la Marina, quien incluso, comisionó de tiempo completo al Almirante Raúl Santos Galván, actualmente Subsecretario de Marina, para atender la emergencia. Estas instancias, de manera directa, participaron desde los trabajos de prevención hasta el rescate y salvamento de vidas y la distribución de víveres para los damnificados. Si esto no hubiera ocurrido, entonces sí, estaríamos hablando no de cientos sino tal vez hasta de miles de muertos. Llama la atención que consideres “improvisado” el Plan de Reconstrucción presentado al Congreso del Estado en noviembre de 2005, cuando éste rige sustancialmente los trabajos que tu gobierno hasta la fecha realiza. El recuento de daños ahí contemplado es, básicamente, el universo de atención que tu propia administración ha asumido como válido. Debo de aclararte, que éste, se realizó en estricto cumplimiento a las rigurosas y estrictas reglas de operación del Fonden. Ni los chiapanecos ni los mexicanos conocen otro documento. Que yo sepa tu gobierno no ha elaborado ninguno.

“Se repartieron derechos a viviendas al por mayor, incluso para quienes rentaban casas”. En ninguna emergencia antes, se había realizado un censo de viviendas dañadas con tanto rigor, estricto, acucioso y tan vigilado como en el 2005. Hasta 5 filtros pasaron antes de su aprobación: alcaldes, padrones de CFE, catastro, sistemas municipales de agua potable, y el último de ellos fue el de la propia sociedad organizada. Todos los comités de vivienda que para entonces ya se habían integrado, fueron la última criba para definir el universo de atención. Al final del proceso de depuración, eliminamos a más de 3 mil falsos damnificados. La respuesta a los daños del huracán “Stan” marcó un antes y después en la experiencia institucional del país. Conjuntamente con el gobierno federal y organizaciones de la sociedad civil, se instauraron programas únicos en México como la reposición de enseres domésticos y el Programa de Inquilinos, un novedoso concepto en las políticas de protección civil, para atender a quienes perdieron todo: sus pertenencias y el espacio en que vivían. La paradoja, hasta entonces, era que las casas se reponían a los dueños que no vivían en ellas, quedando ese sector, el de los arrendatarios, como el más vulnerable frente a la desgracia. Los damnificados se quedaban literalmente en la calle, sin opción. Gracias a la generosidad de las fundaciones integradas en “Unidos por ellos”, con recursos que lograron recolectar, la visión social y humana de la reconstrucción tuvo respuesta hasta para estas personas. Con tu descalificación a este programa, también estás descalificando la bondad y el compromiso de personas como don Alfredo Ashard, Alfredo Harp Helú, Esteban Moctezuma, Claudio X González y Juan Ignacio Avalos, por mencionar solo a algunos. Con ellos se construyó este mecanismo, que, por primera vez benefició a inquilinos en una emergencia. Esta acción, constituye un orgullo para los gobiernos federal, estatal, las organizaciones de la sociedad y para los propios damnificados. Me sorprende el desprecio y la supina ignorancia con la que te refieres a este programa.

“Todavía a fines de noviembre de 2006, se presumió como un desafío la conclusión de la reconstrucción”. En ningún lado existe esa afirmación. Lo que se dijo en la última reunión de evaluación de la reconstrucción, de las pasadas administraciones federal y estatal, es que la magnitud del esfuerzo institucional ante la tragedia equivalía a haber realizado, en tan sólo un año, lo que son metas sexenales en gobiernos estatales de otro tamaño. Como, insisto, estabas ya tan ocupado en tus cosas personales, seguramente no tuviste idea del tamaño de la desgracia. Te la recuerdo: Se desbordaron casi 40 ríos, se destruyeron más de ¡5,800 mil kilómetros de carretera!, se colapsaron más de 600 sistemas de agua potable, se cayeron más de 200 puentes y resultaron con afectaciones más de 45 mil viviendas. Si quieres medir el brutal esfuerzo que hicimos gobierno federal, estatal y sociedad para poner de pie en menos de un año lo que estaba de cabeza, compara lo que hizo el gobierno del país más poderoso del mundo con Katrina (hasta hoy, hay viviendas derrumbadas sin ser atendidas) y lo que nosotros pudimos realizar en tan poco tiempo. En la última reunión a la que te refieres, presidida por el entonces Secretario de Gobernación Carlos Abascal, estuviste, por cierto, presente en tu calidad de gobernador electo y nada de lo que hoy afirmas fue dicho por ti. Por el contrario, fiel a tu costumbre de esos días (y al parecer de hoy) fuiste muy elogioso y meloso con el programa de reconstrucción y con tu jefe en turno. Llegar a más del 90 por ciento de cumplimiento del Plan de Reconstrucción es un logro innegable de las instituciones y de la sociedad, del cual nadie tiene derecho a apropiarse, pero tampoco de minimizarlo. Aunque te pese, tendrás que reconocer que tu gobierno, está hoy más preparado para enfrentar una contingencia, gracias al piso que te dejamos, sobre el que hoy estás parado.

Juan:

Sabes muy bien que la reconstrucción ha sido un tema de uso político, no precisamente porque los interesados busquen atender a la gente necesitada. Así ocurrió en la propia contienda electoral a gobernador. Tú mismo padeciste la infamante acusación de que, recursos de la reconstrucción fueron a parar a tu campaña. Por eso, son inaceptables juicios y descalificaciones fuera del contexto de la mayor tragedia natural que se ha vivido en la historia de Chiapas. Más ofensivo me parece, viniendo de ti.

Pablo Salazar Mendiguchía